
Pueden presentarse situaciones en que no haya muchas esperanzas para un caso.
Puede que el abogado detrás del caso haga la declaración de que solo se está comprando tiempo, no explique que las esperanzas son bajas y se quiera conocer otras opciones si el caso resulta negado.
Cada caso es diferente. No se declara que es imposible ganar los siguientes tipos de casos; mas, se provee una vista general de los posibles escenarios con este tipo de trámites migratorios con base en experiencia.
Entre los casos más difíciles de ganar, están aquellos en que se está frente a un juez de inmigración. Cuando se está frente a un juez de inmigración, los requisitos para ganar tienden a ser mayores, y el mérito debe ser alto para tener una mejor probabilidad de ganar el caso.

Es más difícil lograr que un juez de inmigración apruebe un caso a que un oficial de inmigración que trabaja para USCIS lo haga. Ciertas personas en las cortes saben que el sistema puede llegar a ser lento. Hay casos que tardan hasta 8 años, incluso más que eso. Pueden pasar varios años para que se tome una decisión para resolver un caso.
Algo que se puede hacer es buscar un trato con el fiscal. Si se presenta el caso a tiempo con el fiscal junto al mérito del caso, y se pide una Discresión con suficiente tiempo, se puede alcanzar un acuerdo para que el caso salga de las cortes y se otorgue otra oportunidad para arreglar papeles a través de USCIS, o hasta con el fiscal.
Eso puede ser un factor favorable a contemplar, pues las estrategias en las cortes frente a un juez de inmigración pueden ser más difíciles.
Un consejo para aquellas personas en situaciones difíciles con trámites migratorios, principalmente en las cortes, donde pueden llegar a complicarse, es buscar un acuerdo con el fiscal con suficiente anticipación para que el caso se retire de las cortes.
Trámites comunes en cortes de inmigración que pueden ser difíciles de ganar
La Ley de Diez Años (Cancelación de Deportación 42B)

Ciertas personas pueden pensar que al tener un hijo con ciertas condiciones de salud, y contando con 10 años dentro de los Estados Unidos, puede ser fácil ganar un caso a trávés de La Ley de Diez Años. Las esperanzas para estos casos tienden a ser bajas. Pueden servir para ganar tiempo. La Ley de Diez Años consiste en que si se tiene 10 años dentro de los Estados Unidos, y un hijo con ciertas condiciones de salud, se podría ser elegible para arreglar papeles.
Si bien comprobar 10 años con buen carácter moral en los Estados Unidos puede ser sencillo, el requisito que generalmente causa dificultades es el tener que comprobar que se tiene un hijo, esposa o padre, que sea ciudadano Estadounidense o Residente Legal y que sufrirá dificultades extremas si el inmigrante en cuestión no puede permanecer en los Estados Unidos.
Algunas personas tienen la idea de que si se tiene un hijo con ansiedad, autismo, que acude a educación especial; o una esposa que tiene depresión o que tendrá ciertas dificultades económicas, eso pueda ser considerado como dificultades extremas. En una buena parte de los casos, estas razones no son suficientes si se está tratando de arreglar bajo La Ley de Diez Años.
Ciertos casos de este estilo pueden ser aprobados, pero son pocos. Puede ser buena práctica, en lo que se espera la aprobación, buscar otra forma de arreglar papeles; o pedir al abogado buscar un acuerdo con el fiscal para que el caso sea retirado de las cortes y se pueda buscar otra forma de arreglar papeles más adelante.
Asilo

La dificultad con los casos de Asilo depende del país de origen del aplicante.
Para las personas originarias de México es difícil, casi imposible, ganar estos casos, mas, no es una regla. Por ejemplo, si una persona originaria de México solicita asilo en un una ciudad como El Paso (TX) por miedo a los narcotraficantes y la violencia en su país, debe tener en cuenta que hay menos del 5% de probabilidades de ganar este tipo de casos de asilo.
Para personas de otro países, como Venezuela, las esperanzas pueden ser más altas, especialmente si se tiene buen mérito en el caso, y se hace énfasis en el miedo a regresar a su país por persecución política. Estos casos tienen más altas probabilidades de éxito.
Del mismo modo, para personas orignarias de Cuba, hay más probabilidades de tener éxito en este tipo de casos.
Para personas originarias de países como México, El Salvador, Guatemala, Honduras o Colombia; estos casos son más difíciles; especialmente si es basado en miedo a las pandillas, a violencia doméstica o en que se esté siendo perseguido por pertenecer a una familia en específico.
La dificultad en estos casos depende del lugar; la jurisdicción influye directamente en las probabilidades de ganar el caso. En un estado como Texas, estos casos son más difíciles. Por otro lado, en un estado como Nueva York, donde los jueces pueden estar más abiertos a la idea de dar asilo, estos casos pueden pasar la prueba.
Los casos de asilo dependen del país de origen de la persona, y de la jurisdicción que está escuchando el caso.
Si un abogado menciona que las esperanzas son bajas en un casos, una buena idea puede ser buscar un plan B; ver si existe otra forma de arreglar papeles.
Para las personas que recién entraron a Estados Unidos y tienen menos de 6 meses, es decir, que no han alcanzado la presencia ilegal, se puede ingresar el caso de buena fe explicando los méritos y arreglar después la residencia a través de una petición laboral.

Para quienes su empleador les quiera ayudar a arreglar papeles, deben tener en cuenta que no siempre es posible. De hecho, son pocas las situaciones en que, si se tiene presencia ilegal por el tiempo acumulado dentro de los Estados Unidos, se pueda arreglar papeles a través de una petición laboral. Por otro lado, una persona que tiene un caso de asilo que fue ingresado antes de que alcanzar la presencia ilegal, podrá tener la forma de arreglar papeles a través de una petición laboral sumado a la aplicación de asilo de buena fe.
Otra situación que puede complicar casos, siempre teniendo en cuenta que la jurisdicción influye en gran parte, es frente a qué funcionarios se encuentra.
Si la persona está en las cortes de inmigración, el caso se puede complicar. Si no hay un trámite con inmigración en proceso y el inmigrante es detenido por un oficial de tránsito, puede ir directamente al centro de detención, es decir, la cárcel de inmigración.
En este tipo de casos, los jueces son estrictos. Algo que un abogado tratará de hacer es sacar a la persona bajo fianza, pero depende de los funcionarios quienes custodien al inmigrante.
Las personas custodiadas por el ICE podrán tener dificultad de convencer a los jueces de ser liberados bajo fianza. Ya que la persona está en el centro de detención, es difícil ganar estos casos.
Para aquellas personas que tienen manera de arreglar papeles a través de un trámite con USCIS, se recomienda tomar acción lo más rápido posible. Si el trámite es con USCIS puede ser sencillo, pero si el caso está con las cortes de inmigración, llega a ser más difícil ganar los casos.
Otro tipo de caso que pueden ser difíciles son los perdones cuando se tiene que salir del país; el perdón I-601, a través del cual se debe ir a Ciudad Juárez o al consulado de su país de origen. Si el caso se considera limpio, puede ser más sencillo.

Para saber si un caso se considera limpio, puede ser buena idea consultar con un abogado de inmigración para que éste verifique el historial del caso. Por otro lado, si se tiene delitos, arrestos, entradas y salidas ilegales, problemas con el sistema de inmigración, a veces hasta tatuajes; el caso se puede complicar. También si se ingresó de forma ilegal con hijos, cónyuge u otra persona. Todo estas cosas pueden complicar los casos. Si en un algún punto se mintó al gobierno para cruzar la frontera, por ejemplo, declarando ser otra persona, eso puede afectar los casos en que se debe acudir a la cita en Ciudad Juárez o el consulado de su país.
Si se pretende ir a una cita en el consulado de Ciudad Juárez o su país de origen, es recomandable revisar el caso con un abogado de inmigración antes, dado que lo que menos se querría sería salir y que el caso sea negado afuera de los Estados Unidos.


