Estos testimonios muestran que, con la asesoría adecuada, es posible superar los desafíos de la inmigración y encontrar un nuevo hogar en Estados Unidos.
Te invitamos a leer estas historias y encontrar inspiración para tu propio proceso de inmigración.
Mi nombre es Magdalena Robles, actualmente vivo en el estado de California, soy de Michoacán, México. Llegué a este hermoso país a la edad de 17 años, el 11/05/1989. Siempre sentía temor cuando salía a buscar trabajo, temía que me pidieran papeles y manejaba siempre con precaución para no dar motivo de que un policía me detuviera y me deportara, ya que viví 18 años en Arizona. Permanecí sin papeles exactamente 34 años. Conocí a la abogada por medio de Facebook. Ya había contactado a otros abogados sin ninguna buena respuesta; todos me decían que no se podía, que corría el riesgo de deportación. Tener papeles ha cambiado mi vida, ya que ahora puedo tener un mejor trabajo, acceder a mis beneficios y sentirme más segura. También tengo planes de comprar mi propia casa y regresar a Arizona con mis hijas y nietos sin ningún problema. Gracias.
A la abogada y todo su equipo, solo tengo agradecimiento. Gracias, gracias, gracias. Todo el proceso fue muy rápido, y gracias por tomarse el tiempo de atender mi caso. Gracias a la abogada, pude estar con mi hijo en su graduación del Ejército en Carolina del Sur, ya que el permiso de trabajo me llegó a tiempo y pude sacar mi ID de California. Muchas gracias, abogada, por hacer realidad estos sueños. Dios la bendiga con mucho más éxito. La lucha sigue. Gracias. Gracias. Gracias.
¡La Lucha Sigue!
Gracias, Mendoza Law Firm, por la oportunidad de tener mi primer permiso de trabajo.
¡La Lucha Sigue!
Gracias a la abogada Mendoza y atodo su grupo de trabajadores, que solo se dedican para ayudar al immigrante a hacer su sueño realidad.
¡La Lucha Sigue!
Estoy feliz y agradecida, primeramente dándole las gracias a Dios y a la abogada María Mendoza por haber conseguido mi permiso de trabajo y seguro social. Gracias, abogada, por tomar mi caso, ya que me habían dicho que no podría arreglar. ¡Dios los bendiga a usted y a todo su equipo de trabajo!
¡La Lucha Sigue!
Quiero dar las gracias a la abogada María Mendoza. Es un ángel caído del cielo para mí. Después de 40 años de andar con abogados y que ninguno pudiera ayudarme, la contacté. Con los ojos vendados puse mi confianza en ella y mi fe en Dios, pidiéndole que se hiciera Su voluntad y no la mía.Gracias a Dios, ya tengo mi permiso de trabajo.¡Se la recomiendo al cien por ciento!Dios la bendiga, abogada María Mendoza.
¡La Lucha Sigue!
Soy originaria de México y la abogada María Mendoza fue la que me arregló mi permiso de trabajo. Gracias a mi Dios. Había ido con varios abogados y me habían dicho que no podía. Ahora, en menos de un año, tengo mi permiso de trabajo y quiero motivarlos para que la busquen y la sigan. Ella los va a ayudar. Primero Dios, estamos esperando la residencia, pero con Dios nada es imposible. Yo la recomiendo al 100 por ciento.
¡La Lucha Sigue!
Le quiero dar gracias a la abogada María Mendoza y a todos sus colaboradores de trabajo. Pude obtener mi permiso de trabajo y mi seguro social después de haber intentado con muchos abogados. Al fin logré tener mis papeles, lo que me permite trabajar tranquilamente y brindar un mejor futuro a mi familia. Gracias a la abogada María Mendoza, y la recomiendo a toda nuestra comunidad latina para que tengamos un futuro sin miedo en este país. Gracias, abogada María.
¡La Lucha Sigue!
Muchas gracias, licenciada Mendoza, y a su grupo. Estoy muy agradecido y feliz de haber confiado en usted y de haber recibido mi permiso de trabajo. ¡Es la mejor!
¡La Lucha Sigue!
Buenas tardes, aquí están las fotos. Espero que les sirva mi testimonio y foto. Mi esposo y yo estamos muy agradecidos con ustedes. Anteriormente habíamos visto otros abogados que solo nos sacaron dinero, y es por eso que mi esposo ya no quería hacer el intento. Lo convencí, y mire 😃, ¡ya lo tiene! Tengo un video de él de cuando llegó su permiso y lo emocionado que se puso. A ver si puedo compartirlo con ustedes luego.