Estos testimonios muestran que, con la asesoría adecuada, es posible superar los desafíos de la inmigración y encontrar un nuevo hogar en Estados Unidos.
Te invitamos a leer estas historias y encontrar inspiración para tu propio proceso de inmigración.
Muy agradecido con la abogada y su equipo de trabajo. De verdad, se me hacía muy bonito para ser verdad que en 6 meses iba a tener mi permiso de trabajo. Pensé dentro de mí que eran estafadores, y ahora veo que no lo son. Pensaba así ya que estaba haciendo otro trámite con otras personas y perdí todo el tiempo y dinero. Ahora, después de 23 años, podré ir a mi país, ya que no solo me ayudaron a conseguir mi permiso de trabajo y seguro social, sino también mi permiso para viajar. Yo, en lo personal, se las recomiendo, vale la pena. No tiren su dinero con personas aquí en Salinas, CA, que solo llenan papeles, solo perderán tiempo y dinero. ¡Gracias, abogada María Mendoza!
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Quiero dar gracias, primeramente, a Dios y a la Abogada María Mendoza por llevar mi caso. Me habían negado mi residencia y, bendito Dios, ya tengo mi permiso de trabajo. Excelente equipo de trabajo. Me siento con la confianza de hablar en cualquier momento y el equipo de la Abogada María Mendoza siempre está para mí. Se las recomiendo ampliamente.
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Soy originaria de México y la abogada María Mendoza fue la que me arregló mi permiso de trabajo. Gracias a mi Dios. Había ido con varios abogados y me habían dicho que no podía. Ahora, en menos de un año, tengo mi permiso de trabajo y quiero motivarlos para que la busquen y la sigan. Ella los va a ayudar. Primero Dios, estamos esperando la residencia, pero con Dios nada es imposible. Yo la recomiendo al 100 por ciento.
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Después de tantos años, gracias a Dios y a la abogada María Mendoza, obtuve mi permiso de trabajo a los 5 meses y posteriormente mi residencia, aunque no fue nada fácil pero tampoco imposible para la mejor abogada.
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Mi nombre es Ma. del Socorro Ibarra Herrera y antes de saber sobre la abogada María Mendoza siempre andaba con miedo de salir a la tienda, hacer mis compras de comida, ir a las citas al doctor o ir a la escuela de mis hijos, por miedo de que me fuera a parar la policía. Siempre con miedo de salir a la tienda, y tener que pagar por taxi, y encima de eso pagar por comida y el mandado también. A veces me tocaba arriesgarme a manejar, pero un día me puse a mirar Facebook y vi que apareció la abogada María Mendoza, y pensé mucho antes de hablarle porque uno siempre piensa que no lo van a ayudar, pero aun así le llamé de todos modos y no me arrepiento de la decisión que tomé al llamarle.Es una excelente abogada, con todo su equipo de trabajadores, y ahora tengo el dicho de tener mi permiso de trabajo y mi licencia de conducir. Y con el favor de Dios vamos a tener mi residencia.Les invito a que le llamen a la abogada María Mendoza, que ella y su equipo podrían ayudarles. Muchas bendiciones para todo su equipo de trabajadores que hacen posible el sueño americano realidad para muchas personas como yo… y los otros que pueden ser ustedes.
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La fe en Dios mueve montañas, y las esperanzas es lo único que nunca debemos perder. Al mirar un Facebook live de la abogada María Mendoza me pareció honesto, y al terminar su live le envié un mensaje. Rápidamente me contesto y platicamos. Al exponer mi caso, la abogada María Mendoza me dio esperanzas. Inicié un caso y unos meses más tarde me llegó el permiso de trabajo. La abogada María Mendoza es honesta, profesional, y con mucha experiencia. Realmente la recomiendo. Agradezco a Dios por poner en mi camino a la abogada María Mendoza y a su equipo de trabajo.
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Muchísimas gracias a la abogada María Mendoza ya todo su equipo de trabajo por habernos ayudado.
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Muchas gracias, abogada. Dios la bendiga siempre a usted y a todo su equipo de trabajo. Gracias al permiso, ya puedo manejar con confianza y también ya puedo agarrar un curso en el colegio para tener más oportunidades y aprender más inglés. Muchas gracias.
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Muchas gracias, licenciada Mendoza, y a su grupo. Estoy muy agradecido y feliz de haber confiado en usted y de haber recibido mi permiso de trabajo. ¡Es la mejor!