
Para una persona indocumentada que se encuentra en las cortes de inmigración y en el proceso de una deportación, uno de los consejos principales es buscar formas de acordar un trato tan pronto como sea posible.
Cuando un caso llega a las cortes de immigración, puede tardar hasta más de cinco años para su última audiencia con el juez. Durante el tiempo en que se está esperando, es posible llegar a un trato con el fiscal.
Un trato es una discreción del fiscal. Se le suele dar prioridad a casos de personas que tienen largos períodos viviendo en los Estados Unidos, hijos Ciudadanos Estadounidenses, cónyuge Ciudadano Estadounidense o Residente Legal, no tienen delitos o cuyos delitos en su expediente son menores. Las personas en esa posición tienen más probabilidad de negociar un trato con el fiscal.
Lograr un acuerdo con el fiscal es algo que un Abogado de Inmigración con experiencia buscará. Ese trato suele tener como propósito poner el caso en pausa por cierto tiempo, que puede ir de dos a cuatro años. Este tiempo puede ser lo que se necesita para buscar otra alternativa para arreglar papeles. El caso se mantiene en pausa, por lo que deja de existir el riesgo de una deportación.
Otro tipo de acuerdos pueden implicar que el caso sea completamente retirado de las cortes. En esa situación, ya no habría motivos para preocuparse por alguna deportación.
Soluciones comunes
Hay ciertos tipos de soluciones en las cortes de inmigración. Esas posibles soluciones pueden ser difíciles de lograr.
Cancelación de Deportación 42-B – Ley de 10 Años

La Ley de 10 Años, o Cancelación de Deportación 42-B
aplica para quienes tienen 10 años o más de presencia ilegal en los Estados Unidos, no cuentan con delitos graves en los Estados Unidos y tienen un cónyuge, padre o hijo Ciudadano Estadounidense o Residente Legal que sufrirá alguna dificultad extrema si la persona no puede permanecer en los Estados Unidos.
El que el familiar en cuestión atienda a educación especial, tenga autismo, problemas emocionales o ADHD puede no considerarse dificultad extrema, por lo que será raro que un juez de inmigración otorgue el camino hasta la Residencia Permanente por estas razones.
Los jueces pueden estar buscando algo más extremo, como cáncer o discapacidades que amenacen la vida del familiar. Al ser estos escenarios diferentes del autismo, ADHD u otros problemas de salud con más oportunidad de ser controlados; es el tipo de dificultades que los jueces pueden considerar para un caso de Cancelación de Deportación 42-B.
Esa puede ser la razón por la que se llegue a batallar para ganar un caso bajo la Ley de 10 Años o Cancelación de Deportación 42-B: el contemplar como dificultad extrema algo que para el juez no sea tan extremo.
Para este tipo de casos, algo a tener en cuenta es que hay un límite de casos por año a ser aprobados. Por la existencia de este límite, los jueces pueden ser estrictos en determinar qué casos serán aprobados.
Si se se pretende arreglar papeles bajo la Ley de 10 Años o Cancelación de Deportación 42-B, se recomienda hablar con un Abogado de Inmigración, ver si este hace el i ntento de negociar un trato favorable para el caso con el fiscal.
Asilo

Puede ser difícil tener éxito en casos de asilo. Dos factores que ayudarán a saber qué tan difícil será un caso de asilo son el país de origen del inmigrante y la jurisdicción a cargo del caso. Teniendo en cuenta esos dos factores, se puede tener una idea de qué probabilidades de éxito existen con el caso. Sin embargo, estos no son elementos determinantes para tener éxito en un caso de asilo.
Para una persona proveniente de Cuba o Venezuela, Puede ser más fácil tener éxito en un caso de asilo por temas de opinión política. Los jueces pueden ser más abiertos a la idea de aprobar un asilo para personas de Cuba o Venezuela que llegan a Estados Unidos por diferencias políticas de las existentes en esos países, y formas de miedo en torno a su postura política.
Por otro lado, para una persona proveniente de, por ejemplo, México, ingresar a los Estados Unidos por miedo a violencia doméstica, al crimen organizado, o huyendo de pobreza extrema; puede no ser un elemento válido para tener éxito en un caso de asilo. Incluso a pesar de que a causa de extrema pobreza, las personas sufran ciertas formas de maltratos o violencia e intenten ingresar a los Estados Unidos en búsqueda de una mejor calidad de vida, estadístiscamente y a nivel nacional, tendrá pocas probabilidades de tener éxito en un caso de asilo.
Otro elemento a tomar en cuenta en casos de asilo es la jurisdicción. En lugares como El Paso (TX), para una persona de México que llega a los Estados Unidos, obtener asilo por violencia doméstica o problemas con el crimen organizado puede ser difícil. Por otro lado, en una jurisdicción más libre o más abierta a la idea de dar asilo, como Nueva York o California, puede tener más posibilidad.
Tanto la jurisdicción como el país de origen tienen mucho que ver en las posibilidades de éxito de un caso.
Hay ciertos elementos que se deben comprobar para tener éxito en un caso de asilo, y existen banderas rojas que ayudan a comprender que puede ser buena idea pensar en otras opciones.
Ambas posibles soluciones, siendo dos de las más comunes en las cortes de inmigración: la Cancelación de Deportación 42-B, a veces llamada Ley de 10 Años; y el Asilo, representan casos con los que es difícil tener éxito. Al ser las principales defensas a las que los abogados suelen recurrir, puede ser buena idea buscar otras formas para arreglar papeles.


